El Tratado de Libre de Comercio de América del Norte (TLCAN), fue un acuerdo comercial trilateral entre México, Canadá y Estados Unidos que fue firmado en 1994 por los entonces mandatarios de esos países: Carlos Salinas de Gortari (México), George Bush (Estados Unidos) y Brian Mulroney (Canadá).

Hoy, después de 24 años de haber sido firmado el TLCAN, es reemplazado por los Acuerdos Estados Unidos – México – Canadá (AEUMC) o USMCA por sus siglas en inglés.

Cuando Donald Trump se convirtió en presidente de Estados Unidos, anunció que quería la revisión y renovación del TLCAN, ya que dicho acuerdo no concordaba ya con los intereses comerciales del gigante americano, y de seguir así, sería mejor su eliminación.

El 15 de agosto de 2017 comenzó la renegociación del TLCAN entre los tres países (México, Estados Unidos y Canadá), y ésta duró poco más de un año, ya que Estados Unidos no estaba de acuerdo con muchas de las propuestas de México y Canadá.

Donald Trump para agilizar la renegociación del Tratado de Libre Comercio, decidió primero negociar con México y posteriormente con Canadá, hasta que por fin las tres naciones integrantes de América del Norte, decidieron ponerle fin a esta renegociación el 01 de octubre de 2018.

Se planea que el USMCA pueda ser firmado a finales de noviembre después de que pase por la aprobación de los Congresos de cada uno de los países que lo conforman.

Asimismo, los integrantes pactaron que la durabilidad del tratado se puede extender hasta por 16 años.

Dentro de las nuevas especificaciones del USMCA, Estados Unidos retuvo el de imponer aranceles a vehículos importados de Canadá o México una vez que esos envíos sobrepasen los 2.6 millones de autos. De igual manera, se impone que a los empleados de las armadoras de autos se les pague mínimo 16 dólares la hora, requisito que Estados Unidos y Canadá sí cumplen, pero México no, ya que en nuestro país se paga a 3.5 dólares por hora.

Además de poder aumentar la competitividad en cuanto a salarios en México. Nuestro país podrá incrementar en 50% sus exportaciones, y ejemplo de ello es que el sector agroalimentario quedo sin restricciones.

De igual modo, la franquicia de paquetería y mensajería aumentó a 117 dólares sin impuestos, lo que permitirá a las pequeñas y medianas empresas mexicanas, incorporarse al mercado de las exportaciones.

Por otra parte, Donald Trump, prohibió a cualquiera de los 3 países que conforman el nuevo acuerdo, que hagan relaciones comerciales con “economías de no mercado”, una de ellas, China.

El USMCA también contiene las protecciones a la propiedad intelectual más estrictas para productos farmacéuticos y patentes más largas, algo que Estados Unidos siempre busca en los acuerdos comerciales. (Financiero, 2018)

Sin embargo, el acuerdo no resuelve el conflicto que ocasionaron los aranceles que Estados Unidos puso a México y Canadá en cuanto al acero y al aluminio, pero el gobierno estadounidense propuso que de presentarse un desacuerdo como ese, se darán 60 días para que entre los 3 países lo resuelvan a como más les convenga.

Varios analistas han comentado que más que ser un acuerdo que beneficie a los tres países que lo conforman, es un tratado que beneficia al gobierno de Donald Trump, pero eso sólo lo sabremos con el tiempo. Aun quedamos a la espera de lo que opine la Cámara de Diputados y de Senadores de nuestro país sobre el USMCA, y se haga la aprobación oficial, de éste.

Fuentes: El Financiero, Nuevo acuerdo comercial: ¿versión “revolucionaria” del TLCAN o sólo un cambio de nombre?

Excelsior, Lo bueno, lo malo y lo feo del USMCA: el nuevo acuerdo entre México, EU y Canadá.

 

 

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *