1. Isla Janitzio en Michoacán

Isla Janitzio se encuentra ubicado en el lago de Pátzcuaro, en Michoacán.

Se llega a la isla en bote donde podrás disfrutar de una vista hermosa y una vez llegando conocerás las diferentes costumbres de la gente de la isla.

En lo alto de la isla existe un monumento que se puede observar desde lo lejos, el personaje que se encuentra es José María Morelos y dentro de esta estatua se exhiben pinturas con la historia de Morelos, además de que en su puño hay un mirador para que puedas observar toda la isla y sus alrededores.

El costo del viaje en bote para ir y regresar a la isla, es de $50.00 pesos.

Es un lugar increíble que no debes dejar pasar, te recomendamos que cuando vayas a Janitzio, pidas una sopa tarasca y charales empanizados, están riquísimos.

Foto: cortesía

 

2. Hierve el agua Oaxaca

Este hermoso lugar es uno de los más emblemáticos del inigualable estado de Oaxaca, ya que es caracterizado por el hermoso paisaje, el agua de manantial y las cascadas petrificadas que son su principal atracción. Se encuentra aproximadamente a 70 kilómetros de la  capital Oaxaqueña y se pude llegar en auto en los Tours que ofrecen en el centro de Oaxaca donde te dan un recorrido por Tule, Mitla y Hierve el Agua.

El espectáculo visual de este hermoso lugar es impresionante y el lugar perfecto para estar en contacto directo con la naturaleza y escuchar el sonido del viento. Las cascadas petrificadas son un atractivo que se puede observar gracias al agua carbonatada que cae ahí desde hace miles de años. La comida que se ofrece dentro de este lugar es un deleite para el paladar y a precio accesible.

Te recomendamos visitar este lugar único que te dejara una experiencia tan agradable que no duraras en regresar más de una vez.

Fuente:

www.posta.com.mx

 

3. San Miguel de Allende en Guanajuato

San Miguel de Allende es una ciudad que logra ser pintoresca y cosmopolita al mismo tiempo. Alguna vez fue una importante parada en la ruta de la plata entre Zacatecas y la Ciudad de México. Su centro histórico está lleno de edificios bien conservados que datan de los siglos XVII y XVIII. Con sus estrechas calles empedradas, patios arbolados, finos detalles arquitectónicos y suntuosos interiores, San Miguel de Allende es, sin duda, la ciudad más bonita de México. En 2008, la UNESCO nombró a San Miguel de Allende, y el aledaño Santuario de Jesús de Atotonilco, Patrimonio Mundial de la Humanidad, citando a la arquitectura religiosa y la arquitectura civil del poblado como una muestra de la evolución de las diferentes tendencias y estilos, desde el Barroco hasta el Neogótico de finales del siglo XIX.

Caminar es sin lugar a duda la mejor manera de explorar San Miguel. Un automóvil puede ser más un estorbo que una ayuda en el pueblo, aunque puede ser útil para llevar a cabo excursiones a las ciudades cercanas como Dolores Hidalgo o Querétaro. Cuando tus pies se cansen de caminar, puedes subir al tranvía que sale desde la oficina de turismo, en el lado norte del Jardín Principal. Después de un recorrido por los principales puntos de interés, te llevará al Mirador, un parador desde donde disfrutarás de una vista panorámica de la ciudad.

Fuente:

www.visitmexico.com

 

4. Peña de Bernal

La Peña de Bernal es el tercer monolito más grande del mundo, está localizado en el pueblo de Bernal que pertenece al municipio de Ezequiel Montes en el estado de Querétaro, México. Según estudios realizados, la peña se formó a partir de un volcán que agotó su actividad, posteriormente la lava del interior se volvió sólida y la erosión que sufrió a través de lo años hizo desaparecer los restos del volcán. El magma sólido que quedó es lo que constituye y da forma al monolito.

Fuente:

http://www.posta.com.mx

 

5. Cantona Puebla

Su nombre significa “casa del sol”. Se encuentra localizada en el municipio de Tepeyahualco en el estado de Puebla y se considera la ciudad más urbanizada del México prehispánico, por la planificación sumamente elaborada y simetría en todos sus edificios. La ciudad fue construida sobre un derrame de lava volcánica y fue descubiera a mediados del siglo XIX, pero se cree que alcanzó su apogeo cultural entre los años 150 y 200 d.c.. Cantona se distinguió de otros centros urbanos de Mesoamérica por su compleja y eficiente red de vías de circulación. Cantona se distinguió de otros centros urbanos de Mesoamérica por su compleja y eficiente red de vías de circulación; se calculan alrededor de 4 mil calles edificadas para comunicar a la población entre sí, además de caminos que conducían a campos de cultivo, canteras, yacimientos y hacia otras poblaciones. Además contaba con 20 canchas de juegos de pelota.

Fuente:

http://www.puebla.travel

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