Seguramente alguna vez has escuchado el término “canasta básica”, y eso se debe a que es uno de los más usados en nuestra vida cotidiana, ya que supone los bienes y servicios que una persona debería requerir para cubrir sus necesidades básicas por medio de su ingreso.

En México la canasta básica o alimentaria contempla alrededor de 80 artículos, entre los que se incluyen bienes y servicios (electricidad, transporte, pan, leche, huevo, etc.).

Sin embargo, son varias instituciones públicas y privadas las que generan diversas canastas alimentarias:

1. Canastas reales: Elaboradas a partir de encuestas sobre lo que la gente consume diariamente.

2. Canastas recomendables. Se elaboran para indicar lo que las personas deberían consumir para vivir bien.

Para formar el contenido de la canasta básica, se toman en cuenta familias promedio, sus ingresos y las encuestas que generan las instituciones y una de ellas, es el INEGI.

El INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) realiza la encuesta Ingreso-Gasto de los Hogares, y con base en los resultados, selecciona determinados bienes y servicios y los integra en la canasta básica; posteriormente hace el cálculo del valor (precio) de cada uno de ellos para construir el INPC (Índice Nacional de Precios al Consumidor), a esta acción se le conoce como ponderación.

El INPC tiene como finalidad medir la variación, a través del tiempo, de los precios de los productos que conforman la canasta alimentaria, para poder saber cuáles son los que tienen más importancia para el consumo de las familias, y así, seguir manteniéndolos dentro de la canasta básica.

Los productos incluidos en la canasta alimentaria van variando dependiendo de qué bienes y servicios sean prioritarios para las familias mexicanas.

Fuente: http://elinpc.com.mx/canasta-basica-mexicana/

 

 

 

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