El Producto Interno Bruto (PIB) es el valor monetario de los bienes y servicios finales producidos por una economía en un período determinado, en este caso el periodo es de un año.

EL PIB es un indicador representativo que ayuda a medir el crecimiento o disminución de la producción de bienes y servicios de las empresas de cada país, únicamente dentro de su territorio. Este indicador es un reflejo de la competitividad de las empresas.

Pero, ¿Por qué es importante que crezca el PIB?

Es de vital importancia para un país que el PIB crezca y aquí te damos algunas razones:

  • Aumenta la competitividad de las empresas. Es necesario que la producción de las empresas mexicanas crezca año con año para poder invertir en la creación de nuevas empresas y a consecuencia, generar nuevos empleos.
  • Si el PIB crece por debajo de la inflación, significa que los aumentos salariales tenderán a ser menores que la misma.
  • El PIB es usado frecuentemente como una medida del bienestar de una sociedad. Eso motiva que políticamente se usen las cifras de crecimiento económico del PIB como un indicador de que las políticas económicas aplicadas son positivas.
  • Un porcentaje de crecimiento positivo nos revela que la salud de la economía se recupera y avanza. Si el PIB indica una evolución, tenemos parámetros para interpretar que la economía mexicana está creciendo, pues la productividad de nuestro país incrementa y por lo tanto, es una buena señal que revela que hay mayores probabilidades de “encontrar un buen trabajo, o que nos aumente el sueldo”.
  • Al con un ambiente económico favorable, tendrás mayor confianza en la estabilidad de tus ingresos y consumirás mayores bienes y servicios. Lo anterior impulsa el desempeño económico de nuestro país.
  • Desventajas del uso del PIB como indicador de bienestar social:
  • El PIB no tiene en cuenta la auto-producción (o auto-consumo), es decir, las riquezas producidas y consumidas en el propio interior de los hogares: por ejemplo las verduras de una huerta o las actividades domésticas.
  • En el caso de los servicios, es muy difícil distinguir entre aumentos de precio por calidad o por inflación, con lo que son un sector donde es difícil estimar su variación.
  • No tiene en cuenta el valor económico de los activos y pasivos públicos y privados; por lo tanto no mide las externalidades positivas o negativas que influyen en el valor económico. Por ejemplo, no tiene en cuenta los recursos naturales o mineros del país. En el caso de una “producción de contaminación” y posterior descontaminación mediante otro proceso, se contabilizan 2 procesos económicos diferentes, para un resultado global nulo.
  • En el caso de una catástrofe natural (huracán, terremoto, tsunami) el PIB solo contabiliza la destrucción de los activos (casas, carreteras, etc.) de forma indirecta, mediante el impacto que tienen en la producción, pero sin tener en cuenta la destrucción neta de activos. Sin embargo, el PIB sí tiene en cuenta las reconstrucciones tras la catástrofe (a menudo financiadas por ayudas).

Podemos concluir que el PIB no es un indicador de calidad de vida o bienestar, tan solo material.

Fuente: http://www.economia.com.mx/producto_interno_bruto.htm,

Secretaría de Economía.

 

 

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